[Semana 8] Encrucijada en la Escuela
[Semana 8]
Encrucijada en la Escuela
La
escuela a lo largo de los años ha tenido
una serie de crisis, dilemas y constantes debates que sin duda se reflejan a la
práctica e identidad propia. Esta serie de debates se puede considerar por el
tiempo actual de la escuela, el cuál y como comentario personal, me parece
asincrónico a su época, poco contemporáneo, poco solucionador con las demandas
de su entorno. Para entender está consideración debemos retomar algunos pasajes
que antes hemos estudiado y un poco de historia de la escuela.
Primeramente, la escuela tiene unos orígenes
contextualizados con su época industrial, materialista y que trata de
reproducir un pensamiento y expectativa de pocos. Es decir, se funda sus orígenes
formales son en el siglo XIX, en donde el Taylorismo y el autoritarismo
primaban en la consolidación de las reglas propias de estas, para así tener un
control social. En esta forma de concebir está institución, se vale de un
instrumento mediador, un actor (profesor-educador), un personaje que trata de
instruir contenido simbólico en un conjunto de individuos. Claramente ese contenido
estaba versado y buscaba un interés propio de la clase burguesa. La escuela
moderna, cumplía además, el papel de institución que determina, que es la
niñez, que campo del saber tomar, en que espacio y tiempo impartir sus
instrucciones y, que medidas deben tomar para seguir encaminando capital
humano a una sociedad occidental
meramente capitalista.
Por tales motivos, se comprende una
Escuela enfocada en intereses de unos poco, hegemónica en el saber y control,
además, regulada por una sociedad que busca el control de sus ciudadanos. En
esta medida reguladora, la Escuela, ya tenía un papel que jugar, un contenido
que dictar y un saber que primar, con el fin de condicionar personal
cualificado para el trabajo.
No obstante, el mundo post-moderno
nos propone otras maneras de concebirnos, de mirar nuestra función en el
sistema y nuestro papel en él. Este mundo actual, cambia las principales
instituciones socializadoras, tales como la Familia, el Trabajo y el Estado.
Por ende hay cambios, sociales, económicos, políticos y humanos en donde se
tenemos otras formas de percibir, sentir, poder y transformar, de allí que haya
una perdida en la eficacia socializadora de las instituciones tradicionales, de
allí que allá un cambio y unas encrucijada en la Escuela.
Esta encrucijada permite entender el
dilema de lo asincrónico, de lo atemporal, de lo no-contemporáneo y bastante
obsoleto, donde la reproducción de la estructura social decae frente al fomento
de autonomía o contención social, donde se busca una apertura, cambio y oportunidad,
donde la escuela se plantea dilemas entre el presentimo de demandas sociales e individuales y una
teleología de la escuela y promesa de futuro.
En este tiempo, la Escuela sigue
controlando a miles de individuos, pero su eficacia se ha perdido, donde la
brecha cultural de lo que plantea y del presente es amplia, donde nos presenta
poca evolución, poca tecnología y evolución, pierde sin duda varios de sus
objetivos, está Escuela está comprada por pocos y trata de controlar, pero está
fallando.
Finalmente, creo que las escuelas, universidades e instituciones formadoras están perdido calidad, están perdiendo visión, la regulación no les permite la innovación y la desigualdad crece. Sin duda amerita transformaciones, adecuaciones, revisiones y fomento de libertad, sin perder su origen de emancipar.
★★ Daniel A. Bolívar Pimiento.
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